
Sin embargo sería una voz autorizada para escribir sobre la independencia del BCRA. Y ni hablar del pago de la deuda externa.
Recordemos que como fugaz Presidente del Banco Central (estuvo en ese cargo solo 53 días) implementó, en plena dictadura militar, los seguros de cambio que dieron lugar a la estatización de la deuda privada. Fue el gran responsable de esa porción original de deuda ilegítima. Obviamente en esa época no le pedían permiso al Congreso Nacional para tomar esas medidas.
Muchos de los empresarios que en aquel momento le pasaron su deuda al Estado, son los que hoy piden "calidad institucional" y participación del Parlamento. Están ahí, siguen participando de la Sociedad Rural, de la UIA, de la AEA y de las misas en Nuestra Señora del Pilar. E incluso ven con buenos ojos a los cineastas que exigen dejar de pagar "a los de afuera". Les resultan hasta simpáticos e inofensivos porque saben que ni se les ocurriría señalarlos o nombralos a ellos en TN o en lo de Grondona. Un cineasta sabe de elipsis y recortes. Sabe elegir escenas y cuáles dejar afuera. Sabe qué hacer para que lo sigan invitando a la tele.
Cavallo por su parte, sabe cuando quedarse callado.
ACTUALIZACIÓN
Y al día siguiente de publicado este post, Domingo Cavallo opinó. ¿Nos habrá leído? Básicamente propuso un negocio para los Bancos privados y le dió un abrazo de oso a Blejer.
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